viernes, 3 de enero de 2014

El Rincón de mi nueva vecina


No importa cuán grande sea ese rincón en el que elegimos/podemos pasar nuestro tiempo.
Lo que realmente importa es cómo nos sentimos cuándo allí estamos.

Eso que sentimos al llegar y descalzarnos;
cuando nos acurrucamos y cubrimos del frío.
cuando nos despatarramos ligeros de ropa frente al calor;
al poder invitar a los que queremos y compartir lo que nos gusta;
al "aterrizar" después de un día agotador...

Los Rincones que tomamos como propios, nos hacen sentir cómodos, cobijados, resguardados, nos permiten relajarnos, distendernos. Son el entorno de muchas de nuestras reflexiones y decisiones. Forman parte de los momentos felices y de los que no lo son.

No hace falta llenarnos de bienes materiales, pero no dejemos de mimar a nuestros rincones, por que son nuestro refugio.

Así vivamos en un rinconcito chiquito en la copa de un árbol, como esta palomita que es vecina de mi balcón, vistámoslo con lo mejor que tengamos. Decorémoslo para nosotros mismos. Para llegar y sentirnos en casa". Rodiémonos de esos aromas, colores y sensaciones que añoramos aún de vacaciones en una isla paradisíaca!

Renovemos nuestro nido...
redecoremos nuestros rincones.



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